¡Felicidades!

Puedes personalizar tu mensaje con aquellas cualidades, gustos y deseos de la persona que quieres. Hemos marcado algunas palabras clave para que te sea más fácil.

Qué mejor forma de inventar el mundo que regalando tus mejores deseos.  Si además se pueden cumplir… ¿Qué más se puede pedir?

En este día tan especial quiero hacerte un regalo único, que no se volverá a repetir nunca. Te voy a regalar mis mejores deseos, y quiero que se mantengan hasta el último día de nuestras vidas.

Creo que no hay nadie como tu en el mundo. Aprecio tanto la dedicación y el esfuerzo que dedicas a mejorar las vidas de los demás, que me da rabia ver cómo a menudo no dispones del tiempo y las energías necesarias. Creo que el mundo se está perdiendo un gran corazón y una gran cabeza.

Por ello deseo que en tu vida dispongas del máximo número de horas, minutos y segundos posibles para desarrollarte plena y felizmente, para estudiar lo que más te gusta y ponerlo en práctica sin temor a fallar. Para que puedas cuidar de tí, de tu familia y de tus amigos.

Te deseo el tiempo y los recursos para viajar, sin prisa pero sin pausa por el mundo, para descubrir lo que otras culturas tienen para ofrecernos.

Deseo que nunca tengas que pasar por una situación de penuria y siempre tengas un lugar en el que te sientas como en casa, sea tuya o no; que no te falte un buen plato de comida al día y una ducha calentita.

Te deseo más tiempo para que sigas progresando con tu música. Sé lo que disfrutas tocando y me encanta verte feliz. Algún día crearás esa obra maestra que trascenderá el tiempo, como Mozart y Queen, y todo el mundo podrá disfrutar de ella.

Pero además de mis deseos quiero regalarte la herramienta para que se hagan realidad. Una herramienta que libere ese tiempo necesario para que podamos disfrutar de tus cualidades. Tiempo para que toda persona las pueda apreciar y para descubrir nuevas cualidades en tí que permanecían ocultas. No prives al mundo de ellas.

Esta herramienta se llama Renta Básica Universal. Puede que te suene raro pero es más sencilla de lo que parece. Se trata de que todas las personas reciban, con la única condición de estar vivas, un mínimo que le permita cubrir sus necesidades fisiológicas. De tal forma que si algún día las cosas fueran mal con tu empleo y con tu vida no cunda el pánico; sabrás que tu supervivencia no está en juego como ahora pudiera ser el caso.

¿Es una idea simple verdad? Justa y deseable diría yo. Lo mejor de todo es que es posible. Pero para ello tengo que pedirte una sola cosa: voluntad. Ayúdame en todo lo posible a construir esta realidad dedicando parte de tu tiempo en liberar más tiempo; para ti y para todos.

Puedes informarte, debatir, comunicar, imaginar cómo sería tu vida y compartir esta carta con más personas que quieres. ¡A fuerza de imaginación colectiva lo conseguiremos!

Entra en http://ilprentabasica.org para aprender más. Espero que disfrutes de este regalo y por supuesto de tu vida, que sólo hay una. Cuídala.

regalo

 

 

 

 

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